La tentación de todo sistema moderno es adivinar: detectar el hardware, elegir la configuración óptima, no molestar al usuario. Castalia DOS hace lo contrario: al arrancar te enseña un menú con ocho puertas. La decisión es tuya. Esto no es pereza; es doctrina.
Los juegos de DOS no perdonan
Un juego de 1993 que quiere EMS no arranca sin marco de página. Otro de 1990 se cuelga SI ese marco existe. Wing Commander quiere hasta el último byte de memoria convencional; un juego con CD quiere la pila MSCDEX cargada. No existe LA configuración correcta: existen configuraciones correctas para cada tarea. Cualquier autodetección «inteligente» acierta el 80% de las veces, y ese 20% restante es exactamente la razón de que un DOS gaming exista.
Compatibilidad antes que elegancia
Es la única regla que gobierna todo el proyecto: cuando hay que elegir entre un diseño más bonito y un juego que corre, gana el juego. Por eso el launcher se descarga a sí mismo de memoria antes de ceder el control —el juego recibe cada byte libre—, por eso DOS se reubica en la HMA cuando puede, y por eso el perfil por defecto (XMS Gaming) apunta a la máxima RAM convencional que un juego suele pedir.
No existe LA configuración correcta. Existen ocho, y eliges en la puerta.

C. DI CASTELLO · DEVELOPER LEAD · PRINCETON, IL · 2026.06.20